La Constelación de los Comunes estuvo en las Jornadas de ALCESXXI en la Universidad de Valencia
Acabamos de regresar de Valencia con la energía y las preguntas que dejan los encuentros significativos. Allí impartimos el taller “Pensar en sistemas con la Constelación de los Comunes”, una jornada intensiva de nueve horas dirigida a docentes e investigadores que se convirtió en un espacio de exploración, enseñaje y creación colectiva.
Durante el taller trabajamos situaciones reales, explorando posibles vínculos entre personas, instituciones, territorios y saberes; fueron apareciendo nuevas preguntas, perspectivas inesperadas y formas diferentes de encarar los desafíos que enfrentamos.
Una vez más hemos podido comprobar la potencia de la metodología que venimos desarrollando: una herramienta de intervención que nos ayuda a hacer visible la complejidad de los sistemas que habitamos, identificar sus puntos ciegos y comprender las relaciones que los sostienen, generando nuevas posibilidades de reflexión, diálogo y transformación colectiva.
Nos llevamos de Valencia un profundo agradecimiento por la participación, la confianza y la generosidad de quienes compartieron este espacio con nosotras. Esperamos poder continuar pronto con nuevas ediciones de esta formación.
Si tu universidad, institución, organización o colectivo está interesado en explorar esta metodología, estaremos encantadas de conversar y diseñar un taller adaptado a vuestro contexto.
Al finalizar el encuentro les preguntamos a las personas participantes: ¿Qué razones darías para animar a otras personas a sumarse a este taller o recurrir a este proceso-proyecto? Sus respuestas recogen mejor que nadie la experiencia vivida…
“Recomiendo estos talleres a aquellas personas que tal vez, crean que una alternativa no es posible. Es difícil salir de la burbuja de nuestro entorno más inmediato, por lo que la existencia de los recursos y talleres de los Comunes nos ayuda a ver que, en verdad, existe una red-sistema alternativo ya en curso”
“Ante todo, los recursos pertenecientes a la Constelación ayudan a percibir el sistema del que somos parte. Participando de este proyecto es posible cambiar el enfoque que hoy día reina en las aulas. Una pedagogía más participativa, más universal, más consciente de nuestro entorno, incide no solo en el presente de aquellxs que forman parte del aula, sino del futuro que sus prácticas construyan.”
«La Constelación ofrece horizontes que todos intuimos que necesitamos, pero no logramos articularlos. No ofrece respuestas, pero sí una multitud de puertas abiertas a reconciliarnos con nosotras mismas y nuestra situación en el mundo, una corriente de aire fresco en un contexto que se hace a menudo irrespirable y nos asfixia en diversos ámbitos de nuestra vida.”
“Creo que el contenido, por su diversidad, se presta a innumerables usos. Las temáticas son tan variadas y las explicaciones son tan ricas que permiten y provocan una discusión profunda, sistémica pero centrada en una practicidad cercana y material. Permite además la elaboración de ‘píldoras’ en modo de fragmentos que pueden ser utilizadas en diversas formas y cursos, desde cursos de lengua básica hasta cursos graduados.”
“La razón principal para sumarse a este proyecto es colaborar a transformar las humanidades ‘académicas’ en humanidades ‘públicas’ que tengan una repercusión real en la sociedad más allá del trabajo disciplinar (que también me parece necesario).”
“Puede ser una solución bastante convincente a la crisis profunda que atraviesan las humanidades y el desconcierto de la comunidad docente ante ella.”
“Usar el material de la web como fuente de materiales para mis clases y para los exámenes de certificación de la Comunidad de Madrid; y encontrar espacios en los que mis estudiantes puedan compartir y sentirse parte de una comunidad.”
“Dos adjetivos: inspirador y revelador”

“Abrir el pensamiento a otras formas de trabajo y de cooperación. Conocer gente maravillosa en un entorno de diálogo. Aprender nuevas metodologías y llevarte materiales de trabajo fácilmente incorporables al aula (y a la investigación)”
“La necesidad de pensar desde los márgenes. La posibilidad de incorporar al sistema educativo (también desde la investigación) nuevas formas depensamiento y de trabajo que apenas tienen visibilidad, pero que existen a pesar de todo lo demás (grandes corporaciones, IA, deshumanización, sistemas políticos, guerras…). El potencial de trabajo desde la interdisciplinariedad cuando se habla de estos grupos y se incorporan a los programas. La oportunidad de conocer e incorporar trabajo ‘humano’ con todas las implicaciones posibles: entrevistas, humanización de los servicios, trabajo comunitario, experiencias desde la primera persona….”






