Corresponsabilidad

El término corresponsabilidad se emplea para expresar la idea de una responsabilidad asumida de manera conjunta entre varias personas. Su formación combina el prefijo co– (que indica colaboración o acción compartida) con responsabilidad, lo que desde su origen refleja un sentido de participación colectiva en una misma acción y en sus consecuencias. El concepto de la responsabilidad, del que deriva el término, se utiliza para denominar a quién responde por un determinado acto o está a cargo de una situación. Proviene del latín responsum (respuesta) y del sufijo –bilitas, que indica capacidad. Así, su sentido original remite a la “capacidad de responder” por las propias acciones.

La ética y el derecho han sido los ámbitos donde el uso del término responsabilidad y por ende corresponsabilidad ha tenido históricamente mayor influencia. En el ámbito jurídico, la responsabilidad presupone la idea de la libertad y una transgresión, por acción u omisión a una norma jurídica, respaldada por el poder coercitivo del Estado. La corresponsabilidad jurídica implica por lo tanto una responsabilidad compartida por una violación de una norma jurídica por acciones u omisiones también compartidas.

El uso del término se ha intensificado especialmente en los siglos XX y XXI, en contextos como el derecho, la educación y las políticas públicas, donde ha adquirido un significado más amplio que incluye no solo la distribución de tareas, sino también el compromiso activo y coordinado entre distintos actores sociales. Más recientemente, y asociado a la esfera privada, la corresponsabilidad se manifiesta en la distribución del trabajo en el hogar y el cuidado, donde todos los miembros comparten las responsabilidades.

En contextos de lo común, la corresponsabilidad se entiende como una ética de colaboración que desplaza el individualismo y fortalece vínculos, promoviendo la co-creación de respuestas compartidas frente a necesidades y desafíos colectivos. En práctica, la colaboración se desarrolla en organizaciones como las cooperativas y en proyectos como la Red Ibérica de Eco-aldeas y La Tremenda. La corresponsabilidad, entonces, incorpora el concepto de cooperación como medio de supervivencia. En este siglo, contrasta con nociones como la de hiperindividualismo y el tardocapitalismo. Desde una perspectiva ecofeminista, la corresponsabilidad considera la experiencia del colectivo social en relación con el mundo natural y reconoce que las personas son cohabitantes con un deber de conservación ecológica.

Por lo tanto, la corresponsabilidad es a la vez un modelo y una ética. En definitiva, la corresponsabilidad puede pensarse como una distribución de cargas en diferentes ámbitos. Si el ámbito jurídico ha traído una connotación negativa de la corresponsabilidad, la corresponsabilidad aplicada a los comunes se asocia, si bien con esa carga compartida, como una posibilidad superadora del individualismo y aislacionismo y de algún modo como una experiencia positiva.

 

Referencias:

García, Manuel. “Corresponsabilidad: un concepto clave en la transformación del mundo laboral”. LawAndTrends, 17 feb. 2021, https://www.lawandtrends.com/noticias/laboral/corresponsabilidad-un-concepto-clave-en-la-transformacion-del-mundo-1.html.

“Un nuevo concepto de corresponsabilidad: más allá del reparto de tareas”. ACCIONA People, 23 mar. 2021, https://people.acciona.com/es/cultura-organizacional/un-nuevo-concepto-de-corresponsabilidad-mas-alla-del-reparto-de-tareas.

Ballester Pastor, María Amparo. “La era de la corresponsabilidad: los nuevos retos de la política antidiscriminatoria”. Lan Harremanak – Revista de Relaciones Laborales, núm. 24, 2011, pp. 53-77, https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4258962.

Autores/as de la entrada:

Anabel Cardoza, Yomary Carrillo Tequia, Carolina Cassese De Vasconcellos Serelle, Patricio D’Acunti, Giuliana Da Veiga, Denisse Mendoza Jaimes, Sebastián Molina, Judith Moore, Yatzary Sinai Soria, Rodrigo Zavala-Cintora, Ofelia Ferrán.