Por Laura Corcuera
ADVERTENCIA (ËSTA ES UNA DEFINICIÓN PARTICULAR; NO ES UNIVERSAL NI EXCLUYE OTRAS DEFINICIONES/FORMAS DE ENTENDER LAS PRÁCTICAS DE LAS ARTES DE ACCIÖN). La performance es una expresión vivencial, intuitiva, un procedimiento desclasificado(r) que abre posibilidades de observación, de afectación y de intervención en el mundo. El cuerpo. Los cuerpos. Son espíritus. No hay separación. La vivacidad. La emoción constante. La acción poética sin sentido, invisiblemente pública, la transformación del estado (im)propio, alerta y disponible. La alteración del cuerpo colectivo, el cuidado, la atención y la conciencia, una relación íntima con la Naturaleza. El arte de acción. El arte de vivir. Vivencialidades inclasificables. Como la performance. Una expresión rudimentaria. Algo personal. Una gota del mar. Ni más ni menos. La inocencia madura en cada acción. La inteligencia. El compromiso con la alegría y con el juego. El asilvestramiento de las gafas, el humor, los fracasos y los golpes. La performance, como proceso comunicativo puede ser hibridación, pensamiento crítico, escritura situada. Y no es necesaria la presencia de público, como en las artes escénicas. La performance es también un tejido. Cobra sentido no como pieza aislada. No como objeto de arte. Sino como huella colectiva de un tiempo. Es un repertorio infinito que nos sirve para entender qué coño hacemos aquí. Nada está asegurado. LCGG.
MÁS INFORMACIÓN: LA RUTA DE LA PERFORMANCE.


